Ruta a caballo por los molinos de Esmelle

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Cerca de sesenta jinetes participaron en esta primera experiencia ·
 Autor:Estevo Barros
Cerca de 60 jinetes participaron ayer en una iniciativa pionera en Esmelle, que consistió en la realización de una ruta por casi la totalidad de los molinos existentes en esta parroquia y el castro además del aula ambiental de Mougá y el mirador de Pedrouzo.

Carmela López / Ferrol

Combinar espectáculo con patrimonio es difícil, pero a tenor de lo ocurrido ayer en Esmelle, no imposible. Organizado por la Asociación de Vecinos de esta parroquia ferrolana, la cantina del local de la entidad y el Proxecto Esmelle, se celebró la primera concentración de caballos del Val de Esmelle, una actividad que consistió en la realización de una ruta de más de 15 kilometros y que incluyó un recorrido por los molinos existentes en Esmelle ­un total de 22­, el castro de esta parroquia ferrolana, el aula ambiental de Mougá y el mirador de Pedrouzo.

Como explicó uno de los integrantes del Proxecto Esmelle, Manuel Lorenzo Ramos, la iniciativa resultó un éxito, ya que, entre otras cosas, se superaron ampliamente las expectativas de participación, siendo finalmente 57 los jinetes, hombres y mujeres de todas las edades, además de tres niños menores de diez años, que se inscribieron para efectuar la ruta, la más larga de las existentes.

Procedencia > La procedencia de los participantes también sorprendió a la organización, puesto que a los jinetes de Esmelle que tomaron parte en esta actividad se sumaron muchos otros llegados de diversos puntos del municipio y de la comarca, como Serantes, Doniños, San Xurxo, Valón, Vilasanche, Mugardos, O Val o la ciudad departamental.

Después de inscribirse, los participantes, guiados por un jinete de la parroquia, comenzaron el recorrido, que se inició con cierto retraso dada la alta participación, estructurándolo en dos partes. Se trata de un modo más de dar a conocer esta ruta, de casi 16 kilómetros , manifestó Lorenzo Ramos, que reconoció el trabajo realizado por todos los organizadores, incluidos los responsables de la cantina del local social de Esmelle, para poder desarrollar esta actividad.

Acompañados por el buen tiempo, jinetes y caballos regresaron al punto de partida ­el local­, para disfrutar de unos pinchos ofrecidos precisamente por la cantina. Aunque la fiesta se prolongó durante varias horas más, antes de su finalización se entregaron camisetas y diplomas a todos los asistentes y cinco trofeos decididos por la organización, además de un cuento a los niños.